Annone explora una golosina elegante, nunca excesiva, buscando crear algo cálido, acogedor y sofisticado. Desde la apertura, se percibe una faceta afrutada y ligeramente dulce, luminosa y atractiva, que da inmediatamente una impresión de generosidad. El conjunto se mantiene fluido, con una dulzura natural. Luego, el perfume evoluciona hacia un corazón más cremoso y envolvente, con una textura aterciopelada que aporta confort y elegancia. Con el tiempo, Annone se vuelve más profundo y adictivo. Las notas golosas se calientan, tomando una dimensión más sensual y persistente sobre la piel. El fondo permanece suave, ligeramente dulce y muy envolvente, con una firma elegante que mezcla golosina y refinamiento.