Morph es una casa de perfumería de nicho italiana fundada en Nápoles en 2013 por Andrea Angelino. Su postulado es simple y radical: un perfume debe tener carácter, profundidad y una identidad propia. El nombre lo dice todo. Morph como la metamorfosis, ese movimiento perpetuo entre lo que somos y lo que llegamos a ser. El frasco, producido por Bormioli Luigi, uno de los maestros vidrieros italianos más reconocidos, encarna esta idea: silueta rectangular vertical, logo tridimensional que parece congelado en pleno movimiento, tapa plateada brillante que simboliza la transformación. Un objeto que porta la filosofía de la marca incluso antes de abrirlo. La casa se organiza en tres colecciones con territorios distintos. La Luxury Collection ofrece composiciones a la vez intensas y refinadas, hechas para instalarse en la duración. Los Exclusifs llevan la concentración aún más lejos, hacia extractos de perfume que revelan sus múltiples facetas sobre la piel a lo largo de las horas. La Ice Collection explora un territorio más fresco, más enérgico, para quienes buscan vivacidad en lugar de profundidad. Morph colabora con narices reconocidas, entre ellas Douglas Morel, Sofia Bardelli, Véronique Nyberg y Christian Carbonnel. Una casa napolitana que no tiene nada que ver con los perfumes que se parecen.