La historia de Giardini di Toscana comienza en 1942 en Bibbiena, un pueblo medieval ubicado en el Casentino, uno de los valles más preservados de Toscana. Es allí donde Giovan Piero y Emma Ducci abren su primera tienda, especializada en la fabricación artesanal de perfumes y pomadas. Silvia Martinelli, nieta de Giovan Piero y Emma, perfumista autodidacta formada en ese mismo espacio cargado de cuadernos de recetas y técnicas ancestrales, que introduce a la casa en la era de la perfumería de autor. Silvia combina la herencia familiar con una doble aspiración: honrar la tradición italiana mientras explora una creatividad libre, profunda y decididamente moderna. Su territorio de inspiración es el jardín toscano, lugar de encuentro entre arquitectura y naturaleza, entre la obra del hombre y la generosidad de la tierra. Los perfumes nacen de ahí: la niebla del sotobosque, los cítricos de la mañana, las galletas de la infancia, las flores de la tarde. Imágenes precisas, nunca abstractas. La producción es completamente italiana, responsable y transparente: frascos soplados por una cristalería histórica alimentada con energías renovables, estuches impresos localmente en papel reciclado. Una casa de generaciones que aún huele a Toscana.