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Tennis Club

por
Una frescura deportiva y solar, como un partido de tenis en pleno verano.Tennis Club de Carner Barcelona captura el ambiente de una cancha de tenis bajo el sol, con esa mezcla muy particular entre frescura deportiva y elegancia propia.
Capacidad 100ml
141,67€
Precio regular 141,67€
Familles olfactives
Cítricos
Florales
Aromático
Notes de tête
  • Bergamota italiana
  • Petitgrain
Notes de cœur
  • Neroli
  • flor de azahar
Notes de fond
  • Almizcle
  • madera de cedro

Sillage
Pronunciado
La Fragancia

Tennis Club evoca el aire caliente de un día de verano, la cancha seca y ese aroma característico de las pelotas de tenis. Desde las primeras notas, se siente una frescura viva y ligeramente cítrica que da energía. Muy pronto, el perfume se vuelve más verde y seco, con un toque vegetal y casi polvoriento que realmente recuerda al entorno de la cancha. Con el tiempo, la fragancia se suaviza con almizcles y maderas ligeras que aportan una sensación limpia y cómoda, como una piel después del esfuerzo. En conjunto, crea un perfume fresco, original y muy evocador, entre deporte, naturaleza y minimalismo.

La marca

Carner Barcelona es una casa de perfumería fundada en 2010 por Sara y Joaquim Carner, hermanos barceloneses, descendientes de una larga línea de artesanos del cuero. Es esta herencia la que da estructura a todo: el gusto por el trabajo bien hecho, el valor de lo local, la convicción de que las manos y las materias tienen algo que decir. Su punto de partida no es una tendencia ni un mercado, sino una ciudad. Barcelona, su luz, sus barrios cargados de historia, su arquitectura, su energía mediterránea sin esfuerzo. Cada perfume está concebido como una narración de esta ciudad, desarrollado íntegramente en el lugar con proveedores y artesanos locales. El proceso creativo, el diseño y la fabricación se llevan a cabo todos en Barcelona, lo cual es raro y deliberado. La madera es el ADN visible de la marca. Los tapones de madera maciza procedentes de bosques europeos gestionados de forma sostenible no son un detalle estético: son la continuidad directa de lo que la familia Carner siempre ha sabido hacer con la materia natural. El frasco, depurado y minimalista, evoca la costa y la simplicidad de vivir al sol. Y dentro de cada estuche, un mensaje grabado evoca la emoción propia de cada perfume — una atención que dice mucho sobre la forma en que Sara y Joaquim piensan su oficio. Una casa que no busca seducir al mundo entero, sino hacer sentir algo preciso: lo que se siente al estar en Barcelona.

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