Arquiste es una casa de perfumería fundada por Carlos Huber, arquitecto de formación e historiador especializado en la preservación del patrimonio. La marca se basa en un enfoque singular del perfume: cada creación se concibe como la reconstrucción de un momento preciso, anclado en un lugar y una época. Carlos Huber desarrolla sus perfumes a partir de investigaciones históricas, archivos y referencias culturales, que luego traduce en composición olfativa. No se trata de interpretar libremente un ambiente, sino de reconstruir una escena. Cada perfume corresponde así a una situación definida, una fecha, un decorado, una atmósfera. Una habitación, un jardín, un viaje, un instante congelado, restituido a través de las materias primas. La escritura olfativa de Arquiste permanece contemporánea, pero siempre al servicio de esta intención narrativa. El perfume se convierte en un medio para atravesar el tiempo.